La Humedad y la Sublimación: ¡Grandes Enemigos!

La Humedad y la Sublimación: ¡Grandes Enemigos!

¿Estás sublimando como lo haces habitualmente, con el mismo procedimiento, insumos, tiempo, temperatura, pero te está quedando mal? ¿Cómo puede ser?

Pues bien, esto sucede muy a menudo cuando trabajamos en Sublimación, porque existen diversos factores que pueden afectar el proceso, y uno de ellos y el más frecuente es ¡LA HUMEDAD!
Nuestro país tiene un clima muy húmedo, que en los meses de invierno aumenta, llegando en promedio a 80-90%. Por tanto, es uno de los factores con los cuales tenemos que aprender a lidiar.

Para entender un poco más de porqué, la humedad afecta tanto la sublimación, debemos adentrarnos un poco la química de este proceso.
La sublimación en sí, es un proceso químico donde un elemento pasa directamente del estado sólido al gaseoso, sin pasar por el estado líquido.

Cuando hablamos de sublimar un sustrato: taza, remera, llavero, metal, etc., lo que hacemos es transformar la tinta sublimable al estado gaseoso, para que pueda ser absorbida y transferida al polímero que están en la superficie del sustrato.

La tinta sublimable está compuesta por pequeñas partículas sólidas, que se fijan en al papel de sublimación al imprimirlo.
Al colocarlo sobre el sustrato (objeto) y llevarlo a una prensa térmica, por acción del calor y la presión, empieza el proceso químico donde la tinta pasa del estado sólido en el que se encuentra, al gaseoso.

Por su parte, la superficie del sustrato, recubierta de polímero, también reacciona al calor, haciendo que se abran estas moléculas de polímero y capturen la tinta sublimable gaseosa en su interior.

Al retirar el sustrato de la prensa, y a medida que se va enfriando, las moléculas se cierran y la tinta vuelve nuevamente a su estado sólido. ¡Y es así como ocurre la “magia” de la sublimación!


Ahora que sabemos un poco más de la química de la sublimación, podemos entender mejor porqué la humedad, afecta este proceso. Imagínate el vapor de agua del ambiente mezclado con la tinta mientras sublimas. Este va a desplazar e interferir con la fijación de la tinta en el polímero, dando como resultado defectos muy comunes y característicos, como:

  • Cambios en la tonalidad del color.
  • Desplazamiento de colores fuera del diseño, lo que se conoce como sangrado de color.
  • Manchas o zonas más claras.
  • Efectos borrosos o con “grumos”.

Mostramos abajo algunos ejemplos:


Uno de los artículos más afectados por la humedad es el papel de sublimación que tiende a absorberla rápidamente, logrando una mala penetración de la tinta y liberando vapor al momento de sublimar por efecto del calor.

Algunas superficies como la tela logran absorber este exceso de humedad de manera adecuada, pero artículos rígidos como metales o cerámica no tienen esta propiedad y la humedad simplemente queda en la superficie desplazando la tinta.

Como hemos visto, la humedad es una gran enemiga de la sublimación y debemos tomar medidas para minimizar los impactos de la misma.


Recomendaciones para combatir los problemas de humedad en la sublimación:

Humedad y Temperatura Ambiente

La temperatura adecuada para sublimar oscila entre 15°C y 25°C y una humedad entre 35% y 65%.

Si hay mucha humedad, utilizar un deshumidificador de ambiente puede ser una buena idea. Solo hay que tener cuidado de que la humedad no baje del 35% ya que un ambiente muy seco, puede afectar las tintas, cabezales de las impresoras y otros equipamientos.

 

Cuidados con el Papel

Debes proteger muy bien el papel sublimable de la humedad y el almacenamiento es clave para ello. Guárdalo en un lugar seco, en su embalaje original, bolsa de nylon o recipiente plástico con tapa o similar.
Si lo guardas en un armario o lugar cerrado, puedes conseguir en plaza unas escamas de cloruro de calcio (que se utilizan para absorber humedad en espacios pequeños) y que te pueden ayudar a mantenerlo más seco.


Secado del papel

Luego de Imprimir, dejar secar el papel unos pocos minutos, cercano a una fuente de calor, dentro de una prensa plana (siempre abierta) o incluso con un secador de cabello.
Estos son pequeños trucos que te ayudaran a secar la tinta y evaporar la humedad que puede tener el papel antes de sublimar.
No te excedas en el tiempo de secado, porque el papel tiende a arquearse y se puede quemar.

 

Prensado previo de los Sustratos:

Algo que también ayuda a disminuir la humedad en los objetos a sublimar, es precalentar los mismos durante unos 20” segundos, antes de colocarles el papel de sublimación.
Tela y artículos de MDF o madera acumulan más humedad que cerámicas y metales y precalentar ayudada a evaporar la misma.

 

Papel extra para absorber humedad

Luego de cubrir el sustrato (taza, azulejo, caramañola, remeras, etc.) con el papel se sublimación, se puede colocar un papel que absorba la humedad por encima. Puede ser un simple papel de fotocopia.
Durante el prensado, este papel ayudará a absorber el exceso de humedad que se desprenda tanto del papel como del objeto.

Debes utilizar un papel limpio y nuevo por vez.


Papel de secado rápido:

Durante los períodos de mayor humedad, recomendamos utilizar papeles de Sublimación de Secado Rápido como el TexPrint (USA) para Sublimación.

 

Sublimar en épocas de más humedad puede volverse un desafío, pero si tomas los recaudos antes mencionados, seguro minimizaras y mucho los posibles problemas ocasionados por ella.